LA REVOLUCIÓN DE LAS COSAS PEQUEÑAS, de PIRRY

LA REVOLUCIÓN DE LAS COSAS PEQUEÑAS
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¿Quiénes somos?, no somos más que gente normal, gente regular aparentemente invisible o anónima y ¿quienes somos nosotros la gente normal, el pueblo, para cambiar las cosas que importan en este país?, no tenemos el poder de la política , o el dinero o las armas, ni siquiera el de los medios,¿ quienes somos entonces para lograr un cambio?, ¿qué poder puede tener una madre soltera a cargo de 5 hijos, el conductor de un taxi que no es de el o un estudiante que a duras penas se paga los estudios?,¿ que grandes cambios en las leyes o la constitución a la que tanto le meten la mano los poderosos podría lograr un comerciante en Antioquia o un agricultor del Caquetá , un pescador del pacifico o un vaquero del meta? ¿A que más que la resignación podríamos aspirar todos los que padecemos de esta orfandad de estado en la que nada se nos consulta , todo se hace sobre nuestras dignidades y todo se trama sobre la lapida de nuestra ignorancia?, tal vez a nada, pero el hecho , la razón, la profunda carencia de esperanza, tal vez no sea del todo mala, tal vez sea ese punto donde toquemos fondo y rebotemos hacia arriba, tal vez sea ese pequeño sonido en la conciencia que nos despierte y nos recuerde quienes somos, de donde venimos y lo que nos enseñaron en el corazón de nuestros buenos hogares sin importar de que partido, religión color o estrato social eran, tal vez si lográramos despertar, sacudirnos esta gruesa coraza de miedo con la que nos han obligado a cargar y que no nos deja crecer, nos daríamos cuenta de lo buena gente que somos, y del poder que tenemos como gente del común, iguales ante el calor del sol, el frio de la noche y el poder de los elementos, armados únicamente de nuestra dignidad de ciudadanos.
Es un hecho este país de marginados, secuestrados, desempleados, necesita una revolución, es mas exige una revolución, pero no la revolución de las ramas o el terror que no es revolución sino mas sal y limón en la herida que ya nos quema, mejor una revolución del corazón, de la cabeza, una revolución sencilla pero de infinitas aspiraciones.
Tal vez si cada uno de nosotros la gente del común nos acordáramos de una frase que dice "hacer lo correcto", tal vez si sin esperar que se nos agradezca o reconozca hiciéramos lo correcto, lo que debemos, tal vez, solo tal vez las cosas empezarían a cambiar, tal vez si además de lo correcto hiciéramos esas pequeñas cosas que a veces están a nuestra mano para ayudar al que lo necesita, pero que no las hacemos por que nos da miedo, por que nos da oso,¿ por que para que? Si eso todo se lo roban, si pudiéramos a aprender a des odiarnos a pesar de los discursos que nos invitan a temer y odiar todo lo que no sea zurdo o derecho, tal vez si a los que les ha ido bien en la vida de manera honrada no pensaran que los pobres de este país son pobres por que se lo merecen o por que de malas o por que quieren, tal vez si los mas pobres no pensaran que todo el que hace industria o empresa es un oligarca desalmado que ojala y lo secuestren, tal ves si viéramos como nos necesitamos, tal ves si partiéramos de esas cosas pequeñas que parecen insignificantes, tal vez la suma de esas cuarenta y tantas millones de cosas pequeñas hechas una y varias veces todos los días sonarían mas fuerte que los fusiles de los descorazonados, que los gritos de los desalmados , y aunque tal vez a ellos no les importe ni esa revolución los calle, por lo menos el sonido de nuestras cosas pequeñas podría tal ves ahogar el ruido del miedo y el desasosiego con el que vivimos, nos traería calma en medio de la polarización y esta tensionante discordancia y sobretodo , tal vez se posaría en nuestras cabezas para ayudarlas a mirar de nuevo hacia arriba, como lo hacíamos de niños cuando no vivíamos en el miedo.
Tal vez no pase nada, ¿pero y si pasa?, que mas podemos perder, que viva la revolución...
¡La revolución de las cosas pequeñas!

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