El científico de la guitarra peruana, de Guitarras Falcón - PERU
El científico de la guitarra peruana
Personajes. A sus 86 años de vida, Abraham Falcón no deja de producir guitarras de alta calidad. El “maestro” revela que su único deseo antes de morir es regalarle una de sus “Falcón” al presidente Alan García y otra al pequeño Federico Danton. Desde el año 84 lo intenta, pero no lo consigue.
Omar Mariluz Laguna
Durante estos días de profundo sentimiento criollo se puede escuchar en algún callejón de un solo caño, en una acogedora peña o en fastuosos escenarios el trinar de una bella guitarra. También por estos días Abraham Falcón García, el más reconocido fabricante de guitarras del país, sabe que sus 86 años de vida valen tanto la pena como cada uno de esos mágicos instrumentos que produce con sus curtidas manos.
El prestigio que tienen las guitarras Falcón en el Perú y el mundo desde que nacieron un octubre de 1946 es indescriptible y tal vez solo audible. Y es que en 65 años ese delicado cuerpo curvilíneo, de donde salen tan bellas melodías, sigue acompañando a los más grandes del criollismo nacional.
“El maestro”, como lo bautizaron los amigos, es oriundo de Cora Cora, Ayacucho, aunque vivió gran parte de su vida en Palpa, Ica, donde a punta de pico y pala labró la tierra junto a su padre y siete hermanos al compás del viento fresco de la campiña iqueña.
Inquieto y deseoso de hacerse de una profesión, el joven Abraham empezó a trabajar en el taller de un carpintero. Nunca imaginó que entre las maderas y el barniz de ese pequeño lugar encontraría el maravilloso arte que hasta el día de hoy cultiva con gran humildad.
“Tenía un profesor que un día me encontró un poco cabizbajo en el taller y me dijo que me haga una guitarra, pero yo le respondí que cómo la iba a hacer si ni siquiera sabía pulir un palo. Me dijo que consiga la madera y que él me iba a enseñar. Conseguí una madera y durante 15 días nos pusimos a trabajar en ella”, cuenta.
La primera de las más de cinco mil guitarras Falcón que ha producido durante toda su vida la vendió a un amigo militar a tan solo S/. 15. Pero las cosas le fueron tan bien que solo en cuestión de meses cada uno de sus vecinos disfrutaba de las melodías de una de sus guitarras. Abraham hizo nacer la música en el pueblo.
Y como cual acorde de guitarra, Falcón encantó en el centro de Ica y deslumbró en la dura capital limeña. Los grandes de la guitarra de los años cincuenta reconocieron de inmediato la calidad de Falcón y lo incentivaron a mudarse a Lima, donde estableció su primera tienda en la Av. Luna Pizarro, en La Victoria.
En esa guarida artística, donde día a día llegan decenas de músicos, “el maestro” vende sus guitarras, cuyos precios oscilan entre S/.600 y S/.3,000. Y aunque un día una transnacional japonesa quiso comprar la firma por una exorbitante suma de dinero, él prefirió seguir cultivando su arte antes de marearse con el dinero.
Ahora “el científico de las guitarras”, como le gusta llamarse, no deja de trabajar en su pequeño taller de la Av. Aviación, donde desde 1984 guarda la más fina y hermosa guitarra que algún día espera entregar en sus propias manos al presidente Alan García, antes de escuchar en sí la fría y tétrica melodía de la muerte.
“Desde antes de que sea presidente quería entregarle una guitarra, e intenté buscar una cita, pero parece que él nunca puede. Yo he vivido contento, pero antes de morir me gustaría regalarle esta guitarra al presidente y una más pequeña a su hijo Federico Danton, ese es mi único deseo”, señala.
Datos
3 son los concursos internacionales en los que ha participado la marca Falcón.
4 es el número de guitarras que llega a producir por mes.
La República, 02/11/2009
http://www.larepublica.pe/ soyempresa/02/11/2009/el-c ientifico-de-la-guitarra-p eruana
Omar Mariluz Laguna
Durante estos días de profundo sentimiento criollo se puede escuchar en algún callejón de un solo caño, en una acogedora peña o en fastuosos escenarios el trinar de una bella guitarra. También por estos días Abraham Falcón García, el más reconocido fabricante de guitarras del país, sabe que sus 86 años de vida valen tanto la pena como cada uno de esos mágicos instrumentos que produce con sus curtidas manos.
El prestigio que tienen las guitarras Falcón en el Perú y el mundo desde que nacieron un octubre de 1946 es indescriptible y tal vez solo audible. Y es que en 65 años ese delicado cuerpo curvilíneo, de donde salen tan bellas melodías, sigue acompañando a los más grandes del criollismo nacional.
“El maestro”, como lo bautizaron los amigos, es oriundo de Cora Cora, Ayacucho, aunque vivió gran parte de su vida en Palpa, Ica, donde a punta de pico y pala labró la tierra junto a su padre y siete hermanos al compás del viento fresco de la campiña iqueña.
Inquieto y deseoso de hacerse de una profesión, el joven Abraham empezó a trabajar en el taller de un carpintero. Nunca imaginó que entre las maderas y el barniz de ese pequeño lugar encontraría el maravilloso arte que hasta el día de hoy cultiva con gran humildad.
“Tenía un profesor que un día me encontró un poco cabizbajo en el taller y me dijo que me haga una guitarra, pero yo le respondí que cómo la iba a hacer si ni siquiera sabía pulir un palo. Me dijo que consiga la madera y que él me iba a enseñar. Conseguí una madera y durante 15 días nos pusimos a trabajar en ella”, cuenta.
La primera de las más de cinco mil guitarras Falcón que ha producido durante toda su vida la vendió a un amigo militar a tan solo S/. 15. Pero las cosas le fueron tan bien que solo en cuestión de meses cada uno de sus vecinos disfrutaba de las melodías de una de sus guitarras. Abraham hizo nacer la música en el pueblo.
Y como cual acorde de guitarra, Falcón encantó en el centro de Ica y deslumbró en la dura capital limeña. Los grandes de la guitarra de los años cincuenta reconocieron de inmediato la calidad de Falcón y lo incentivaron a mudarse a Lima, donde estableció su primera tienda en la Av. Luna Pizarro, en La Victoria.
En esa guarida artística, donde día a día llegan decenas de músicos, “el maestro” vende sus guitarras, cuyos precios oscilan entre S/.600 y S/.3,000. Y aunque un día una transnacional japonesa quiso comprar la firma por una exorbitante suma de dinero, él prefirió seguir cultivando su arte antes de marearse con el dinero.
Ahora “el científico de las guitarras”, como le gusta llamarse, no deja de trabajar en su pequeño taller de la Av. Aviación, donde desde 1984 guarda la más fina y hermosa guitarra que algún día espera entregar en sus propias manos al presidente Alan García, antes de escuchar en sí la fría y tétrica melodía de la muerte.
“Desde antes de que sea presidente quería entregarle una guitarra, e intenté buscar una cita, pero parece que él nunca puede. Yo he vivido contento, pero antes de morir me gustaría regalarle esta guitarra al presidente y una más pequeña a su hijo Federico Danton, ese es mi único deseo”, señala.
Datos
3 son los concursos internacionales en los que ha participado la marca Falcón.
4 es el número de guitarras que llega a producir por mes.
La República, 02/11/2009
http://www.larepublica.pe/


