Tecla del Duende
Teresita siempre ha estado ahí. No sé si como una vieja linda que canta y enseña o como una muchacha traviesa que juega y aprende. T...
Tecla del Duende
Amo las cosas loca,/ locamente./ Me gustan las tenazas, las tijeras,/ adoro/ las tazas,/ las argollas,/ las soperas,/ sin hablar, por supuesto,/ del sombrero.
Tecla del Duende
Estudiantes de primer año de Periodismo en todo el país andan en estos días a la caza de sus primeras entrevistas. Para ellos, una de las joyas del maestro Héctor Zumbado publicada hace unos años.
Tecla del Duende
¡Y si después de tantas palabras,/ no sobrevive la palabra!/ Si después de las alas de los pájaros,/ no sobrevive el pájaro parado!
Tecla del Duende
Si una mujer te mira en una esquina, en el banco de un parque, desde el último asiento de una guagua, devuélvele tus ojos.
Tecla del Duende
El maestro José Alejandro Rodríguez —vecino de los bajos—es un primigenio de alma. Tiene la rara cualidad de captar emociones, olores, sentidos, y luego narrarlos en imágenes exuberantes. Su detector de realidades es el típico de los periodistas ingénitos. Por eso...
Tecla del Duende
De la rebeldía de los estudiantes se llenaron hace 70 años las calles de Praga. Combatían el fascismo y la muerte como solo puede hacerse con la juvenil entrega de quienes abren las puertas del pensamiento.
Tecla del Duende
El rosal en su inquieto modo de florecer/ va quemando la savia que alimenta su ser.
Tecla del Duende
Las sorpresas se fraguaban en el número 22 de la calle Abel Santamaría. Los viajeros iban llegando a cuentagotas, hasta llenar las camas y el piso de la sala.
Tecla del Duende
Hay seres de una sustancia adorable, que encarnan el sentir y la chispa de muchos. Y uno los ve, se ríe con ellos, llega a llorar de alegría con ellos sin saber a ciencia cierta de qué saco de palabras —ah, Juan Candela— sacan los vocablos que nos remueven hasta la última nostalgia.
Tecla del Duende
Helmis Michel, un viejo amigo joven de esta columna, llegó hace unos días a nuestro buzón con palabras que vale la pena compartir:
Tecla del Duende
En la camagüeyana Santa Cruz nació nuestra tertulia número 18. Hablar de la felicidad fue la primera propuesta de Eilyng, su animadora, y resultó que muchos de los presentes teníamos en común el regocijo de los años de magisterio, y como máximo placer el de volver a casa y besar a los queridos.
Lazaro Joo Sanchez
Lazaro Joo Sanchez
Hola Eilyng.. Si hablaron de la felicidad, pues escribo en nombre de todos los momento felices que pasé en Santa Cruz durante el servicio social en Camaronicultura de esa hospitalaria localidad.

Y hablando de magisterio, aun recuerdo las bonitas amistades que compartiamos con las chicas de magisterio que vivian en un edifiio muy cercano al nuestro.
El 10 de octubre a las 15:08
Tecla del Duende
Aún suenan los ecos de la Plaza. Su cielo, abierto y reverberante, histórico y milagroso, alberga a más de un millón de voces. Sigamos, entonces, de concierto...
Tecla del Duende
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Tecla del Duende

Tecla del Duende Viaje al turquino: Algunos imprevistos organizativos han retrasado un poco nuestra expedición teclera. Rogamos a todos los ganadores y seleccionados para el viaje estar atentos al JR —no solo la edición del jueves—. En cuanto estén las indicaciones

El 01 de agosto a las 12:15
Lazaro Joo Sanchez
Lazaro Joo Sanchez
he subido al turquino 3 veces y siempre resulta tanfascinante que te parece que vas por primera vez, cada vez... Que tiempos aquellos y que paisajes...

El busto de Martí que ahi se enuentra dice:

“Escasos, como los montes, son los hombres que saben mirar desde ellos, y sienten con entrañas de nación, o de humanidad.” José Martí
El 10 de octubre a las 15:18